No soporto a la gente que me dice lo que tengo que hacer, a los que me dan sermones que nunca he usado en mi vida, ni usaré. No soporto a los desagradecidos, a los que tratan de humillarme, a los que no recuerdan mi nombre, a los que me miran por encima del hombro, a los que creen saberlo todo sobre mi, ni siquiera yo lo sé todo sobre mi.
No soporto a la gente que me acusa de ser lo que nunca he sido, a los que me niegan y no me respetan. A los que no saben estar o no quieren aprender a saber estar, a los que disfrutan con el dolor ajeno a los que no sienten empatía frente a los demás.
No soporto a los tiranos, a los dictadores y los falsos ídolos con pies de barro. No soporto a los timadores, los usureros, los violentos, los francotiradores y los renegados. No soporto a los manipuladores, a los cínicos, a los que van de víctimas, a los egoistas.
No soporto a los que no quieren entenderme, a los que no quieren escucharme, a los que no les interesa conocerme, a los que no les gusta lo que digo, aunque sea poco.
Y por último, no soporto la mentira. Y posiblemente, tampoco soporto la verdad.
1 comentario:
No te olvides de no soportar a los que con su falta de sentido del humor, convierten el mundo en un lugar triste, uraño y monotono.
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