jueves, 24 de diciembre de 2009

Las alas del tiempo

Tu voz suena cansada al otro lado del teléfono. Hace meses que no nos vemos, pero a pesar de eso nuestra amistad sigue intacta y en el mismo punto en el que la dejamos . Es navidad, sí, lo sé, pero eso no impide que sigamos viviendo en el mejor de los dos mundos posibles, como tú bien dices.
La soledad siempre es mayor en estas fechas y aún cuando te deseo mejores momentos para el próximo año, mi deseo no sé si será prometedor y alcanzará a materializarse. La distancia y la lejanía de esa persona con la que realmente querrías estar me recuerda que yo también añoro y echo de menos a mucha gente. Elijamos lo que elijamos en esta vida, alguien siempre tiene que perder. Es una triste certeza a la que hemos de acostumbrarnos. Por eso mi petición para ti y este nuevo año es que al menos tú, no seas quien pierdas esta vez.
Te veré pronto, amigo. Cuando pase toda esta vorágine festiva y los corazones se restablezcan de los vaivenes absurdos de los últimos tiempos. Nos veremos un día de sol y charlaremos horas y horas sobre la vida y la muerte...como siempre nos gusta hacer. Llegaremos a esas conclusiones a las que nunca nadie antes llegó y si lo hicieron jamás nos lo contaron. Volveremos a reconocernos en la esquina de la vida que nos reservó un espacio para labrar esta amistad, a fuerza de años y coraje. Y sentiremos que el tiempo se detiene y sus alas ya no avanzan a través de las feroces manecillas del reloj. Y por unas horas, llegaremos a creernos aquello que decía John Lennon:
" La guerra se ha terminado...sólo si queremos"

En este preciso instante

El transcurrir de los días, los minutos y los segundos. La sinergia de los acontecimientos y las emociones. Todo en la vida es cambio. Un cambio ondulante que como sonido musical nos impulsa siempre hacia delante, en medio del silencio. La sensatez de algunas mentes parece en extinción. Lo habitual es un pragmatismo sin límites que no deja entrever los límites del sentimiento. Conjeturar acerca del destino y la disposición de nuestras dualidades no es más que el deseo encubierto de controlar nuestra propia vida, pero la falacia del control es a la vez la moneda de cambio de nuestra propia experiencia y creatividad.No hace falta buscar paraisos perdidos ni tampoco refugiarse en futuros inciertos que nunca llegarán. La vida está hoy aquí y nunca parecemos darnos cuenta. No es fácil comprender que la conciencia es efímera. Que los instantes son pasajeros y no se detienen a contemplarnos. Tampoco nosotros, en ocasiones, tenemos tiempo para sentir.

El ser humano es el único animal que nace y muere con la conciencia del tiempo. Con el callado dolor de que nuestra existencia es finita y lleva implicita la muerte desde el momento de nacer. Esa lucha intensa contra lo inexorable es la mayor de las batallas. La que nunca es posible superar porque el miedo lo envuelve todo y lo transforma a veces en coraje y otras en sumisión.

Sólo queda la posibilidad de vivir el presente y como tal, la evanescencia de su propia esencia. Al fin y al cabo a la pregunta ¿Quien soy yo?, hay una única respuesta. Soy el que soy en este preciso instante.

La noche estrellada de Vicent Van Gogh

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Fragmentos...

(...) La mayoría de las gaviotas no se molestaban en aprender sino las normas de vuelo más elementales: cómo ir y volver entre playa y comida. Para la mayoría de las gaviotas, no es volar lo que importa, sino comer. Para ésta gaviota, sin embargo, no era comer lo que le importaba, sino volar. Más que nada en el mundo. Juan Salvador Gaviota amaba volar. (...)

martes, 22 de diciembre de 2009

Verdad y mentira.

No soporto a la gente que me dice lo que tengo que hacer, a los que me dan sermones que nunca he usado en mi vida, ni usaré. No soporto a los desagradecidos, a los que tratan de humillarme, a los que no recuerdan mi nombre, a los que me miran por encima del hombro, a los que creen saberlo todo sobre mi, ni siquiera yo lo sé todo sobre mi.
No soporto a la gente que me acusa de ser lo que nunca he sido, a los que me niegan y no me respetan. A los que no saben estar o no quieren aprender a saber estar, a los que disfrutan con el dolor ajeno a los que no sienten empatía frente a los demás.
No soporto a los tiranos, a los dictadores y los falsos ídolos con pies de barro. No soporto a los timadores, los usureros, los violentos, los francotiradores y los renegados. No soporto a los manipuladores, a los cínicos, a los que van de víctimas, a los egoistas.
No soporto a los que no quieren entenderme, a los que no quieren escucharme, a los que no les interesa conocerme, a los que no les gusta lo que digo, aunque sea poco.
Y por último, no soporto la mentira. Y posiblemente, tampoco soporto la verdad.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Una navidad diferente

Ya está aquí la navidad. Llegó hace unos días, como siempre, sin avisar. Tuve indicios de ello al observar las luces en las calles de la ciudad, los muñecos de Santa Claus escalando los balcones, las paradas de objetos navideños y los anuncios televisivos de turrón y juguetes infantiles. Escribí la carta a los Reyes Magos, porque ya se sabe como funciona el correo estos días y no quería que la misiva llegara con retraso. Pero, aparte de eso...¿Dónde está la navidad? ¿Dónde eso que llaman el espíritu de la navidad? ¿Lo hemos olvidado los adultos? ¿O sólo los niños lo conocen?.

Estos días observo como, a pesar de ser navidad, todo sigue igual. Y quizás peor...

Los esfuerzos de años anteriores para conservar ese espíritu de amabilidad fingida se ha ido al traste en los últimos tiempos. Ya ni siquiera hay tiempo para hipocresías en navidad y tengo la sensación de que parecemos dispuestos a mostrar incluso lo peor de nosotros mismos.

Es interesante comprobar como el egoismo humano no conoce de calendarios y fechas señaladas. No sabe nada de la gratitud, la compasión y la necesidad propia y humana de compartir. Nada del desasosiego, de la soledad, de la distancia y la falta de cariño de los que apenas tienen nada...aunque sea navidad.

La navidad es hoy un regalo envuelto con papeles brillantes y etiqueta del Corte Inglés. Y es porque la navidad de antes, la que vivimos de niños...esa ya no existe. Está desclasificada.

Por lo tanto, esta navidad he decidido que voy a hacer vacaciones en alguna isla del pacífico sur a la que, por supuesto, llegaré a nado. Pasaré unos días bajo las palmeras y el sol melancólico, y apuraré los mojitos uno tras otro mientras no dejo de probarme bikinis nuevos. Y regresaré al cabo de un mes con la piel morena, el alma tranquila y restos de bronceador en mi frente. Esa es mi idea actual de la navidad. Pura incoherencia.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Segunda Vida...


El otro día tuve la oportunidad de acceder a mi segunda vida, es decir, a Second Life. Un estupendo alarde virtual en el cual la frase del poeta, hay otros mundos, pero están en éste...es totalmente acertada. Comencé creando mi personaje (que allí se llama avatar) y vistiéndome con lo poco que tenía a mano (tejanos,camisa y bambas). Nada más acceder pude comprobar que existe una instrucción para volar. Así pues, yo, transformada en avatar con bambas rosas y tejanos de marca volé y me transporté de un mundo a otro: las calles de New York, la isla de Osho, la playa del sexo, etc. Hasta conseguir establecer mi base en un lugar tranquilo: Una isla del Japón denominada Tempura donde medito y hago Tai Chi.

A pesar de acceder a otro mundo virtual, me sorprende seguir siendo la misma y no tratar de falsear mi identidad como hacen la mayoría de los que pululan por allí.

Si algún día tenéis ganas o tiempo ya os explicaré como llegar y os contaré lo más básico para caminar por esos lugares, pero la verdad...es mucho mejor vivir en este mundo por muy loco que esté...aquí hay cosas que jamás podría nadie imaginar en otro lugar.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Queridos Reyes Magos:

Este año creo que he sido buena y me he portado bien, o al menos lo he intentado. He tenido que superar algunos obstáculos con los que no contaba y la verdad…no ha sido nada fácil. Algunas cosas no han salido como esperaba y en ocasiones me he sentido decepcionada y con miedo, por eso creo que me merezco al menos, algunos de los regalos que os pido. También deciros que este año, algunos amigos y seres queridos se han ido para siempre, pero no olvidéis sus regalos y enviárselos allá donde estén.
A pesar de mis años, sigo creyendo en vosotros. Quizás porque una parte de mi todavía se niega a crecer o talvez porque en el fondo, eso de que seáis magos y de oriente, me gusta. Así es que os doy la lista de las cosas que quiero que me traigáis:

- Un poco más de paciencia, la del año pasado se me terminó hace semanas.
- Algo más de confianza y de fe en la vida, en ocasiones también se me termina.
- Un paraguas plegable, de esos que caben en el bolso.
- Una alfombrilla para el ordenador.
- Un libro titulado Historia de la música. Es que vale muy caro y no me lo puedo comprar.
- Para Nineta 100 gramos de jamón dulce, una lata de whiskas, de buey y pavo, que era la que más le gustaba y mil besos de mi parte.
- Para el resto, a los que tanto quiero, …salud y amor, amor y amor.
Y para todos en general…un poquito más de buena suerte. ¿Sería posible?

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Peregrino

PEREGRINO
¿Volver? Vuelva el que tenga,
Tras largos años, tras un largo viaje,
Cansancio del camino y la codicia
De su tierra, su casa, sus amigos.
Del amor que al regreso fiel le espere.

Mas ¿tú? ¿volver? Regresar no piensas,
Sino seguir siempre adelante,
Disponible por siempre, mozo o viejo,
Sin hijo que te busque, como a Ulises,
Sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.
Sigue, sigue adelante y no regreses,
Fiel hasta el fin del camino y tu vida,
No eches de menos un destino más fácil,
Tus pies sobre la tierra antes no hollada,
Tus ojos frente a lo antes nunca visto.
(Luis Cernuda)